viernes, 13 de febrero de 2009

Metales

Finalmente todo termino. Ayer me ocurrió lo mismo de siempre: Mientras sentía como la aguja con el catéter me atravesaban, mi sentimiento de liberación frente a todas las estupideces se fortalecía

Lugar del aro? Pezón izquierdo (si, ya tengo los 2)

Hay veces que mientras digo lo que siento frente a una perforación nueva siento que la gente puede pensar que soy sado-masoquista o que gozo del dolor, no es así! El dolor físico no me agrada, no me agrada ver a las personas sufriendo de ello y, egoístamente, los esquivo con la mirada debido a que no puedo hacer nada al respecto mas que adolecerlos.

Por otra parte sigo averiguando cuanto puede salir repasarme el tatuaje, por ahora en la mayoría de los lugares me tiran los mismos precios ($90/$100), excepto en la Bond Street que como era de esperarse me iban a querer arrancar la cabeza (de $150 para arriba)

Todavía no comprendo como un pedazo de acero quirúrgico puede hacerme tan bien

No hay comentarios:

Publicar un comentario